En esta muestra, Nicanor Gil recoge imágenes pertenecientes a varias series fotográficas en las que se aprecia un guiño deliberado al pictorialismo: paisajes minimalistas, sobrios, bañados por una luz tenue y melancólica, que confieren a la escena una atmósfera poética, e incluso, en algunos casos, de tristeza contenida.
Una de las colecciones más destacadas, Sierra y Libertad, tiene como eje el conjunto escultórico del Mirador de la Memoria, en El Torno. A partir de estas imágenes, Juan Ramón Santos compone un ciclo de haikus que dialogan con la fotografía desde una voz íntima y reflexiva. En ellos se proyecta la experiencia de los guerrilleros que se vieron obligados a esconderse en la sierra: el bosque como refugio, como cárcel, como único horizonte. La naturaleza se convierte así en escenario ambivalente, tan hostil como protector.
Emboscados es más que una exposición: es un relato visual y poético sobre la intemperie, la soledad y la resistencia. Una propuesta que transforma la contemplación del paisaje en acto de empatía.