Estévez Portillo, Estefanía.


Nombre:

Estefanía Estévez Portillo  

 

Origen:

Badajoz (1981) 

 

Identidad:

Novelista, narradora.

 

Página web y Blog:

https://niaestevezportillo.com/

https://niaestevezportillo.com/blog/

 

Contacto

info@niaestevezportillo.com



Biografía

Estefanía Estévez Portillo nació en Badajoz en 1981. Es devoradora de libros desde la más tierna infancia de multitud de géneros y variados autores, tales como, Gabriel García Márquez, Santiago Posteguillo, María Dueñas o Almudena Grandes, entre otros muchos. Con La Flor de Ángela da el salto a la escritura, por la necesidad ingobernable de abogar por la libertad de las personas.

 

Poder plasmar aquello que hablado, podría sonar ridículo y usar el papel para dejar volar las palabras. Porque hablar se le quedaba corto, decidió escribir.

 

Siempre lleva en la mochila un libro y un cuaderno, el primero por si le sobran dos minutos, el segundo, porque la inspiración aparece en los momentos más inesperados.

Es de corazón clásico, le gusta un libro más que un e-book y el bolígrafo más que el teclado, porque le deja masticar lo que piensa antes de escribir.

Es de carne, huesos y letras.


Obra publicada


Textos

La Flor de Ángela

 

"Olivia la miró negarse y supo que mentía. Nadie llora cuando no siente nada, y Ángela dejaba caer por las mejillas unas lágrimas silenciosas que no le quebraban la voz, pero que estaban ahí y se secaba con disimulo, como si nadie se hubiera percatado de que resbalaban despacio, aun estando las dos solas a unos pocos centímetros de distancia la una de la otra. Sí, Olivia supo que mentía, pero eso no evitó que una opresión en el pecho no la dejara respirar y, sin nada que discutir, se despidió de Ángela hasta la mañana siguiente. Bajó del coche notando plomo en el peso de su cuerpo y la dejó irse. Estaba rota, pero la historia no se acababa con aquella conversación.

Ángela hizo el camino de vuelta a casa en un mar de lágrimas a las que dio rienda suelta en cuanto Olivia bajó del coche. Hubiera querido besarla en el mismo momento en que le dijo que lo dejaría todo por ella. No pudo hacerlo y, ahora, se daba asco por cobarde. 

En los días que sucedieron a la conversación en el coche, el trato de Olivia y Ángela en la oficina se convirtió en puramente profesional. Por parte de Olivia, pensó que sería bueno darle espacio y dejarla dolerse. Respetaba su decisión y a toda ella, pero  seguía convencida de que mintió y creía reafirmarlo en las miradas y gestos de Ángela. Era como si hubieran vuelto al primer día, aunque ella intentaba mantenerse distante.  En lo que respectaba

a Ángela, una mezcla entre tristeza, rabia y añoranza la embargaba cada día. El alejamiento de Olivia le estaba doliendo en el corazón y estaba enfadada consigo misma, pues era ella la que la había alejado.

Después de unos días, no le había quedado más remedio que admitirse que estaba enamorada de ella y que no quería perder la complicidad que habían tenido desde el primer día. Ahora tenía que ver cómo gestionaba todo lo que le quemaba por dentro sin que pasara demasiado tiempo. El tiempo cura, y no quería que Olivia acabara con una herida cicatrizada que no estuviera dispuesta a volver a abrir."